Seleccionar página

España es un país que está entre los más seguros del mundo. Aunque hemos visto en los últimos años cierta alarma a este respecto por parte de algunos sectores, lo cierto es que entre los años 2012 y 2017 sufrimos un descenso consecutivo en el número de robos a viviendas en España: en estos cinco años descendieron un 20%. Así que sí, puedes irte tranquilo de vacaciones.

Eso no significa que no tomes algunas medidas básicas de seguridad, claro está. La tecnología existe para ayudarnos y hacernos más cómodas este tipo de tareas. ¿Sabías que por muy poco puedes utilizar cámaras y sensores que te enviarán una notificación si detectan cualquier cambio? ¿Y que puedes controlar las luces de tu casa aunque estés en una cala perdida en Mallorca? No podremos convertir nuestra casa en una fortaleza inexpugnable, pero la tecnología nos ayuda a controlarla y gestionarla aunque estemos a cientos de kilómetros de distancia.

Lo que la tecnología aporta a la seguridad

El concepto tradicional de alarma ha quedado, en muchos casos, superado, y la tecnología aporta mecanismos de seguridad mucho más complejos que aquellos a los que estábamos acostumbrados hasta hace bien poco. Podemos hablar de un concepto de seguridad mucho más complejo, que va más allá de la conservación como tal de nuestras pertenencias para aportar también tranquilidad«Todo va bien».

Una parte de la tecnología está volcada en el hogar, tal y como vemos año tras año en las diferentes ferias en las que se presentan los últimos productos y los prototipos más innovadores de empresas como SPC. Lo hemos visto recientemente en lo que se conoce como la smart home, y que nos permite vivir más cómodamente tanto dentro de nuestro hogar como —y aquí reside uno de sus principales atractivos— cuando estamos fuera de él.

La llegada del Internet de las Cosas (en inglés Internet of Things, IoT), que supone la interconexión de dispositivos cotidianos en nuestras vidas, está ya suponiendo una explosión todavía más voraz de la tecnología en nuestras vidas, y en el ámbito de la seguridad en particular.

La realidad de los robos a viviendas en España

Comenzábamos diciendo que España es un país muy seguro, una afirmación basada en índices como el Global Peace Index 2019 desarrollado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP). Tiene en cuenta variables como las muertes violentas, conflictos armados existentes, servicios de seguridad o el impacto económico.

En este índice, España ocupa la posición 32 de un total de 163 países contemplados, y es la 21 en Europa de un total de 36. Europa es, precisamente, el continente más seguro de todos.

La información más específica relativa a la seguridad de las viviendas es también muy positiva para España: el número de robos a viviendas, según datos del Ministerio de Interior en 2017, es de 108.502 casos, incluyendo robos con fuerza (105.099 casos) y robos con violencia (3.403 casos). A priori, una cifra elevada pero que ha de contrastarse con el parque inmobiliario: según cifras del Ministerio de Fomento para el mismo año, existieron un total de 25.645.100 viviendas.

La cuenta siguiente es rápida de hacer: el porcentaje de viviendas robadas en España durante 2017 fue del 0,4231%, o poco más de 4 de cada mil.

España es uno de los países más seguros del mundo; lo cual no es óbice para que no corramos riesgos y busquemos la tranquilidad de tener nuestra casa controlada y monitorizada cuando nos interesa. Las opciones disponibles para lograrlo abarcan diferentes vertientes en función de lo que realmente necesites.

Seguridad asequible en tu casa

El catálogo de dispositivos inteligentes para el hogar de SPC en lo relativo a la seguridad es muy amplio y abarca varios productos con diferentes fines. Pongámonos algo tan sencillo como saber si una puerta o ventana se abre.

La clave es tan solo un sensor, uno muy sencillo que no requiere de grandes parafernalias tecnológicas. SPC Aperio cumple esta función, es económico y de pequeñas dimensiones, y por ello podrá pasar fácilmente desapercibido. Su principal utilidad es la de encender las luces cuando entras en casa, pero también puedes utilizarlo como mecanismo de seguridad gracias a las automatizaciones a través de servicios como IFTTT: «si se activa, envíame una notificación».

Las cámaras de vídeo son las grandes protagonistas si hablamos de seguridad, y es que a mucha gente le tranquiliza poder grabar lo que ocurre en su hogar a cualquier hora (o dejar una muestra gráfica si sucede algo). En Estados Unidos, por ejemplo, son muy habituales cámaras como SPC Magnes que, instalándola frente a la puerta principal de la vivienda, permiten grabar qué sucede en el exterior; otras soluciones son cámaras interiores como SPC Lares que pueden utilizarse para cubrir habitaciones o pasillos.

Relacionado con las cámaras, debemos tener en cuenta que al ser dispositivos conectados podemos acceder a ellos en cualquier momento, a través de un smartphone o tablet, y poder ver desde sus ojos. Esto es especialmente útil para comprobar que todo va dentro de la normalidad, incluso aunque estemos tomando un refrigerio en nuestro chiringuito favorito.

Por último, también existen sensores de presencia que detectan si existe movimiento y así detectar intrusos. SPC Kinese cumple esta función, aunque también podemos aprovechar su sensor para activar otros dispositivos (luces como SPC Iris o, más exótico, el difusor de aroma SPC Nerta) cuando pasamos por una estancia.

Seguridad también es tranquilidad

Hemos tenido ocasión de ver campañas empeñadas en relacionar seguridad con evitar que alguien entre en nuestra casa cuando no estamos —o peor aún, cuando estamos durmiendo, por ejemplo—. La realidad es que seguridad también es tranquilidad, sin necesidad de que entre ningún acto violento a la ecuación.

Por ejemplo, a cualquiera puede sucederle una fuga de agua, en cualquier momento y sin preverlo. Para ello también existen dispositivos que nos permiten controlar las fugas de agua aunque estemos a cientos o miles de kilómetros de distancia: SPC Eluvio es un sensor de humedad que, al estar conectado a la conexión WiFi de tu casa, te notificará en el instante en el que detecte que algo extraño ocurre.

También es muy importante que la iluminación esté presente aunque no estemos en casa. Para ello, antaño se utilizaban unos enchufes especiales cuyo encendido se podía programar in situ; estos dispositivos han evolucionado y ahora están incluidos dentro de las bombillas, de forma que tienen la capacidad de conectarse y nos permiten programarlas desde nuestro teléfono móvil. Desde la más sencilla Atria hasta soluciones más completas como Sirius 1050 cuyo color podemos modificar.

Lo primero, el sentido común

En países como España, la tecnología de seguridad nos aporta comodidad, tranquilidad y sosiego al permitirnos monitorizar y estar siempre informados, tanto a través de notificaciones como incluso con vídeos en tiempo real, de cuál es el estado de nuestro hogar.

Pero por mucho que la tecnología nos facilite este tipo de labores, existe algo mucho más importante: el sentido común y, con él, hacer un buen uso de todo lo que nos rodea.

Porque muchas veces lo olvidamos, pero vivimos en Internet y muchos comparten sus vidas a través de las redes sociales, olvidándose de que los cacos también están ahí fuera. Todos los años, la Policía emite una serie de recomendaciones básicas de seguridad en las que impera el sentido común, y que te resumimos a continuación:

  • Comprueba antes de irte que dejas la casa en el estado correcto: puertas y ventanas completamente cerradas, y sin objetos que puedan ser visibles desde fuera.
  • Valora la posibilidad de instalar sistemas que te permitan encender y apagar las luces de forma automática, simulando que hay gente viviendo.
  • No informes a terceras personas de que te vas de vacaciones, salvo a los allegados más cercanos. Deja una llave a alguien de máxima confianza para que pueda visitar la vivienda y vaciar el buzón.
  • Sé precavido a la hora de publicar información en redes sociales que pueda revelar que tu vivienda está vacía.

En vacaciones no te alarmes porque lo más probable es que no suceda nada. Sin embargo, con la tecnología puedes hacer que tus merecidos días de descanso sean todavía más tranquilos.

Imágenes | SPC